Ver la luz que se entrelaza con sus hombros,
amo dicha silueta y me enamoro de ella.
Su cálida sombra me sostiene falsamente las piernas
y sobre el suelo, sonámbulo empiezo a volar.
.
Al caer la noche dicha silueta pierde su encanto,
la luz ya no juega con su pelo, ni mi mirada.
Caen un par de lágrimas sobre la suela de mi zapato,
nuevamente empiezo a andar…
la luz ya no juega con su pelo, ni mi mirada.
Caen un par de lágrimas sobre la suela de mi zapato,
nuevamente empiezo a andar…
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