lunes, 8 de febrero de 2010

Ensayo sobre la culpa


Retumbante viene la culpa
Reacia ante la brutalidad del miedo
Y agradecida ante su padre el tiempo,
Que a la culpa acogió en su seno
Y brindó para el camino, un puñado de lágrimas.
.
Dominante viene otra vez la culpa,
Cantando decididamente un himno:
¡No añejaré más este sofocante tormento!
Que el pavor al rechazo ha impedido
Y el imborrable martirio que la soledad deja.
.
Temerosa espera la culpa
Perdida en un inquietante silencio
Y rezándole a su padre el tiempo…
Entonando una oración de rodillas:
.
“No permitas que el calvario siga su rumbo,
Rocíame de misericordia y valentía,
No abandones a este maltrecho prisionero de sus palabras,
Mísero que en la amargura de sus lágrimas se ahogue”.
.
Con la frente en alto, por la puerta grande sale la culpa…
Sola, perdida, temerosa y sola de nuevo
Guiada solo por el tenue resplandor de una farol ya gastado,
El que indica la orilla de nombre esperanza.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario