martes, 7 de enero de 2014

Dos por tres

La diminutez de una lágrima
que se prende y se encarna;
pareidolias afiladas

La infinidad tras stone flower y Silvio,
un pasadito y sus ojos felinos;
procesiones del alma

Parafernalias y su magnetismo instintivo,
insensato, persuasivo...
magullado egocentrismo,
esterotípicas folladas.

El imperceptible momento en el que fuimos,
prefijo y sufijo, dueños
de la misma palabra;
y los peldaños que aun adornan
el camino,
"Seca tu chela, mejor vamos a mi casa"


Año nuevo

Los años pasan.
Agresivos, afilados...
estridentes, amargados...
siempre

Los años matan.
Caricias, promesas...
incluso calan entre los dientes
hasta que no se puede masticar más
que los años ya pasados.

Y, de vez en cuando,
los años son víctimas del canibalismo inherente a los años.
La luz que se va disipando en las retinas...
la indescriptible complexión del universo cotidiano