martes, 29 de abril de 2014

Momentos de almohada

Peldaños que agonizan tras unos pasos abruptos
Esos peldaños
Construidos sobre el fuego puro de condiciones entrañadas
Peritoneos sin mañana

Totem siervo del presente y sus miradas
Apocalíptico café,
Prisioneros de la almohada y su incondicional disponibilidad
Tan cómoda que mata

Seré un pordiosero más
Del más asqueroso rincón de Gonzales Larrañaga
Y moriré con las arterias ocupadas

Por los gritos sofocados tras la almohada

Sol

Hace ya varios meses,
Que encontre dentro de un copo de nieve,
El sol

Hace ya varias semanas,
Que me queman sus caricias,
Su flama humana,
La sensación.

Y hace solo 30 segundos,
Al inicio de este verso
que recien tome en cuenta,
Que soy adicto a la visión.

Al reflejo tenue en las mañanas que asoma
Tras sus frases turbias en la cama.
Al tabaco que consume las pisadas,
Epifanias y su lento porvenir.

Hace ya varios meses,
Que guarde en mi cajón para siempre
El sol

Y sere quizas tan imbecil
Tan ingenuo para prenderle velas
Intentar mantener su calor.

martes, 7 de enero de 2014

Dos por tres

La diminutez de una lágrima
que se prende y se encarna;
pareidolias afiladas

La infinidad tras stone flower y Silvio,
un pasadito y sus ojos felinos;
procesiones del alma

Parafernalias y su magnetismo instintivo,
insensato, persuasivo...
magullado egocentrismo,
esterotípicas folladas.

El imperceptible momento en el que fuimos,
prefijo y sufijo, dueños
de la misma palabra;
y los peldaños que aun adornan
el camino,
"Seca tu chela, mejor vamos a mi casa"


Año nuevo

Los años pasan.
Agresivos, afilados...
estridentes, amargados...
siempre

Los años matan.
Caricias, promesas...
incluso calan entre los dientes
hasta que no se puede masticar más
que los años ya pasados.

Y, de vez en cuando,
los años son víctimas del canibalismo inherente a los años.
La luz que se va disipando en las retinas...
la indescriptible complexión del universo cotidiano